Cosecha de la Lavanda

A través de los milenios

Esta flor azul, "el alma de la Alta Provenza" según Giono, ha sido descubierta en Persia en la Antigüedad. Importada por los Romanos, la utilizaban para perfumar el baño y su ropa recién lavada. Su nombre proviene del latín "lavare" que significa lavar. También encontramos trazas de aceite esencial de lavanda sobre las vendas utilizadas por los Egipcios para los embalsamamientos. Esta pequeña flor azul es conocida desde hace miles de años por su perfume único y embriagador.

La denominación de origen controlada

Entre las diferentes especies de lavanda que crecen en Provenza, es la Lavanda Fina, Lavandula Angustifolia, la que produce el mejor aceite esencial, la inmortalizada por los perfumistas de Grasse y elegida por L'OCCITANE. Los productores han obtenido la denominación de origen calificada A.O.C. para el aceite esencial de Lavanda de la Alta Provenza, procedente de sus flores cultivadas a más de 800 metros de altitud. Se distingue de la del lavandin, híbrido natural de la lavanda fina y del espliego, con un olor muy alcanforado.

El tiempo de la cosecha

En verano, en las colinas, campos azul-malva se extienden hasta perderlos de vista y embriagan el aire con el perfume de la lavanda salvaje. Sólo las abejas, atraídas por el famoso néctar perturban el silencio que reina en estos lugares. Ha llegado el momento para los cosechores de Lavanda de recoger lo que la naturaleza les ofrece de forma tan generosa Con un movimiento regular, las chicas jóvenes recogen las flores de cada ramita y las tiran a los grandes cestos. Luego, se destila la cosecha en el respeto a la tradición gracias a los alambiques de vapor de agua. De esta destilación nace el precioso líquido, el aceite esencial de Lavanda.

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