Tipos de piel: descubre sus características y cómo identificar el tuyo

Acertar con una crema, sérum o incluso un gel de ducha no debería ser una tarea compleja: el aroma, la textura y los ingredientes marcan sus propiedades y estas siempre van encaminadas a cuidar y proteger la piel. Sin embargo, las dudas pueden surgir cuando las indicaciones en la etiqueta hacen referencia a los distintos tipos de piel.
 
En esta guía encontrarás toda la información que necesitas sobre los principales tipos de piel que existen y sus características para poder identificar cuál es el tuyo. Y es que solo podrás disfrutar de una piel sana y bonita si le brindas unos cuidados adecuados a sus particularidades.
 

¿Cómo saber qué tipo de piel tengo?

Para saber identificar qué tipo de piel tienes, te recomendamos seguir estos sencillos pasos:
  1. Lava con agua y jabón tu rostro para retirar las impurezas.
  2. Sécala con una toalla suavemente para no provocar rojeces.
  3. Espera sin aplicar ningún producto.
  4. Toma un espejo y examina tu piel con cuidado bajo una iluminación suficiente.
  5. Rastrea las distintas zonas del rostro en busca de las características típicas de cada tipo de piel que mostramos a continuación.

¿Cuáles son los principales tipos de piel básicos?

Existen cuatro principales tipos de piel: seca, grasa, mixta y normal. Es algo que viene determinado por nuestra genética, pero que también puede sufrir cambios con el paso del tiempo y la influencia de factores externos como la contaminación, la temperatura e incluso el estrés o nuestro propio estilo de vida. Aunque parezca que no, la dieta, el ejercicio o la calidad de sueño influyen en el estado de tu piel.
 
El rostro es la zona que más nos va a ayudar a saber qué tipo de piel tenemos. No solo es el objeto de nuestros desvelos y mimos, sino que forma la carta de presentación de nuestra piel.
 

Características de la piel seca: quebradiza y tirante

Se trata de un tipo de piel que carece de agua: no genera los lípidos suficientes para crear el escudo cutáneo que la debe proteger. La piel seca se caracteriza por:
 
  • Es de naturaleza quebradiza, tensa y fina. Al tacto resulta áspera y tirante.
  • Tiende a irritarse con facilidad y a verse afectada en mayor grado por las agresiones externas hasta incluso presentar descamación.
  • Favorece la aparición temprana de arrugas, por lo que, si es tu tipo de piel, debes vigilarlas con atención.
  • Existen distintos grados de piel seca en función de lo avanzada que esté la deshidratación de la misma. Por ejemplo, si presenta escamas visibles, manchas, grietas o incluso parece envejecida antes de tiempo, estaremos hablando de piel muy seca o extremadamente seca.
 
¿Qué hay detrás de la piel seca? Además de la genética, las causas pueden estar relacionadas con el clima (la falta de humedad y el frío son grandes aliados de este tipo de piel), pero también con el uso de productos cosméticos con exceso de químicos entre sus ingredientes. No es el caso de las cremas faciales de L’OCCITANE en Provence: todas ellas están elaboradas con ingredientes de base naturales.
 

¿Qué define a la piel grasa? Brillos y textura irregular

En la piel grasa encontramos la situación opuesta a la anterior: este tipo de piel produce un exceso de sebo que la recubre, engrosando la película que hace de barrera cutánea.  Las principales características de la piel grasa son:
 
  • Se aprecian brillos y un exceso de grasa en la superficie de la piel.
  • Su textura es irregular con una presencia patente de poros dilatados.
  • Es espesa y pálida, propensa a padecer impurezas como puntos negros y/o granos.
  • Las arrugas retrasan su aparición en pieles grasas.
 
La genética desempeña un papel clave a la hora de tener este tipo de piel. Sin embargo, su aparición suele estar ligada a cambios hormonales, en especial durante la adolescencia y/o el embarazo.
 
Otros factores que favorecen la piel grasa son el estrés, ciertos medicamentos y, por supuesto, el uso de productos cosméticos comedogénicos. Estos obstruyen los poros de la piel y facilitan que se generen puntos negros. En L’OCCITANE puedes estar tranquila en este sentido: en todos nuestros productos aparece esta información.
 

Piel mixta: la combinación de varios tipos de piel

Cuando hablamos de la piel del rostro, es común dividirlo en partes y analizarlas por separado. La zona “T” es aquella que se dibuja en horizontal en la frente y discurre en vertical hacia los labios pasando por la nariz. El tipo de piel puede ser diferente si nos fijamos en esta zona o miramos otros puntos de la cara. Si esto ocurre en nuestro rostro es que tenemos una piel mixta que combina varios tipos de piel.
 
La distribución de tipos de piel más frecuente suele ser:
  • La piel de la zona “T” tiene tendencia a ser grasa, sobre todo en la frente, la nariz y la barbilla. Aquí se pueden apreciar características típicas de la piel grasa como los poros dilatados, brillos, puntos negros u otras imperfecciones.
  • Las mejillas, en cambio, tienen la piel tirando a seca o normal.
 
Frente a las pieles mixtas, siempre puedes elegir productos versátiles, que se adapten a los cuidados de distintos tipos de cutis. Por ejemplo, la crema ligera confort karité está pensada para nutrir e hidratar pieles mixtas, pero también sirve para calmar aquellas que son secas o sensibles y se irritan con más facilidad.
 

Piel normal: el equilibrio del cutis

La piel normal es aquella que presenta un equilibrio saludable: es suave y elástica, los poros son pequeños y casi imperceptibles y no se aprecian mayores imperfecciones. Si es el tipo de piel que encuentras en el espejo, estás de enhorabuena: cuentas con una piel resistente, que aguantará pequeños deslices en tu rutina de belleza.
 
Sin embargo, no puedes confiarte: la piel normal también reclama sus cuidados. Es fundamental hidratarla y protegerla para que se mantenga sana a lo largo del tiempo y prestar atención a los signos que muestren un cambio hacia otro tipo de piel o los relacionados con su envejecimiento.