El cocooning consiste en relajarse y descansar en un ambiente cómodo y agradable. Es un momento para disfrutar de un poco de tranquilidad, crear un ambiente reconfortante y poder cuidarse.
Este concepto, aunque sea relativamente abstracto, permite tomarse el tiempo de pensar en lo que nos sienta bien, como los placeres sencillos.
Un interesante ritual que se puede hacer cuando tenemos que pasar más tiempo en casa –en invierno por ejemplo– o cuando sentimos la necesidad de reencontrarnos con un poco de sosiego y calma.
El hecho de parar, centrarse en uno/a mismo/a, regalarse unos tratamientos muy suaves, hacer lo que nos gusta, contribuye a nuestra relajación y a nuestro bienestar. ¡Por eso es importante no saltarse esos preciosos instantes!